Centro Olímpico Juan Pablo Duarte

Escrito por: Américo Celado S.,-  

Las cosas que se ven en este país no están escritas y para digerirlas hay que masticarlas hasta más no poder.

Cómo es eso que ahora pretenda el nuevo ministro de la Juventud, ingeniero Jorge Minaya, justificar la mudanza de ese organismo para el Estadio Olímpico Félix Sánchez del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.

El alegato de que esa mudanza se enmarca dentro del plan de austeridad que implementa el nuevo gobierno que preside el licenciado Danilo Medina, no convence y se burla de la inteligencia de los demás.

Y peor aún, que esas intenciones cuenten con la complicidad de algunos sectores,  agravan el asunto en cuestión, porque forma parte de una medida más en perjuicio de ese maltratado centro deportivo, herencia de los Doce Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en el país en 1974.

-Si hay que crear paradas para el Metro, no importa, ahí está el Centro Olímpico y pueden mutilarlo.

-Que hay que crear un túnel y un elevado en la avenida 27 de febrero, tampoco importa, ahí está el Olímpico y cójanle un pedazo.

-La policía necesita un deposito de chatarra de los vehículos de la Dirección de Control de Bebidas, Coba, no hay preocupación ahí está el complejo deportivo.

-Pero el hospital Central de las Fuerzas Armadas no tiene parqueo para los doctores y su personal, que importa, para qué está el Centro Olímpico.

-Un destacamento de la Policía para el sector de Naco, tampoco debe inquietar porque el Olímpico tiene terreno de más.

Américo Celado
Américo Celado

En fin, que todo lo que necesite un espacio enfila su mirada hacia el maltratado y disminuido centro deportivo, otrora principal pulmón de la ciudad hoy sembrado de edificaciones por doquier y sin ninguna planificación.

La voz de alarma elevada por el presidente del Comité Olímpico Dominicano, COD, licenciado Luis Mejía Oviedo, y de las federaciones de atletismo y fútbol respectivamente merece todo el respaldo, no solamente del movimiento deportivo nacional, sino de la ciudadanía porque ya está bueno de tanto atropello para este centro deportivo sin que nadie diga nada ni haga nada.

No es posible que después que la Miderec se mudó a sus modernas oficinas, aparezca el clientelismo otra vez con el disfraz del argumento flojo y sin sentido de la austeridad.

Un no rotundo y militante a la mudanza del ministerio de la Juventud al Estadio Olímpico y un alerta al movimiento deportivo, para que, de mantenerse estas funestas intenciones, impedirlo no importa el precio ni el método…

 

Extraído de la columna Rectas duras y pegadas de El Nacional

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