NUEVA YORK , (EFE).- Un misil estadounidense sin carga explosiva que fue enviado inicialmente a España en 2014 y utilizado en unos ejercicios militares de la OTAN terminó involuntariamente en Cuba, en lugar de regresar a su país de origen, informó hoy el diario The Wall Street Journal.

El periódico, que cita fuentes no identificadas conocedoras del caso, añadió que se trata de un misil aire-tierra “Hellfire”, fabricado por la firma Lockheed Martin, inerte pero dotado de tecnología muy avanzada.

Según las fuentes, las autoridades están investigando si se trata de un error en el envío de la carga que contenía el misil, que antes de llegar a Cuba fue transportada por Alemania y Francia, o si forma parte de una acción criminal o de espionaje.

Los misiles “Hellfire” son disparados desde aviones de combate o helicópteros. Fueron diseñados como armas antitanque, pero se han modernizado y han sido utilizados desde drones para atacar objetivos de grupos terroristas en Yemen o Pakistán, agrega el diario.

En este caso, el misil salió del aeropuerto de Orlando (Florida) con destino a la base naval de Rota (Cádiz, España), y fue utilizado en unos ejercicios de la OTAN, según las fuentes consultadas por el periódico.

Pero por razones que se investigan, la carga que lo contenía pasó por distintas compañías de transporte y supuestamente tenía que haber sido enviado a Madrid, y de allí, vía aérea, a Fráncfort, y desde esa ciudad hasta Florida en otro avión.

Sin embargo, en la revisión del primer vuelo se echó en falta el misil, según el Journal. La pieza había sido transportada por camión a Fráncfort y desde allí al aeropuerto Charles de Gaulle de París, también en camión.

Allí fue colocado con otras cajas en un vuelo de Air France que, después de averiguó, tuvo como destino La Habana, donde nada más llegar la carga fue confiscada por las autoridades cubanas.

Lockheed Martin confirmó en junio de 2014 que el misil perdido seguramente estaba en Cuba, y notificó al Departamento de Estado, según las fuentes.

Las autoridades estadounidenses, que llevan más de un año pidiendo a La Habana que devuelva esa pieza, temen que la tecnología de la que está dotado el misil pueda haber sido compartida con naciones como China, Corea del Norte o Rusia, agrega el Journal. EFE

Deja un comentario