PARÍS. Un incendio en un edificio de viviendas del popular barrio de la Goutte d’Or del norte de París, de origen presuntamente criminal, se cobró este miércoles la vida de seis adultos y dos niños, convirtiéndose en el peor fuego de la capital francesa en la última década.

La policía detuvo a un hombre del mismo distrito supuestamente vinculado a la tragedia, según informaron fuentes judiciales.

Según filtraciones, se trata de un argelino de 36 años conocido por problemas psiquiátricos y con diversos antecedentes judiciales por robos, violencia, deterioros de bienes y tráfico de drogas.

Fue detenido con un mechero y una vela, y se llegó hasta él por el testimonio de algunos vecinos, confirmado por las imágenes de vídeo-vigilancia, en las que supuestamente se le ve primero prendiendo fuego a unos papeles en los buzones y dos horas más tarde haciendo lo mismo con unos cartones.

Desde el inicio la investigación se centró en la tesis de un incendio provocado, ya que hacia las 2:30 hora local (00.30 GMT) los bomberos habían tenido que intervenir en el mismo lugar por un fuego hecho con papeles en la planta baja del edificio, situado en la calle Myrah, en el distrito XVIII, un área donde predominan los vecinos de origen magrebí y subsahariano.

Dos horas después, los bomberos fueron avisados por un nuevo incendio, que también se originó en la planta baja, pero que se propagó rápidamente a los pisos superiores, donde algunos habitantes murieron por la inhalación de humo y otros al lanzarse al vacío por la ventana para huir de las llamas.

Un portavoz de la policía en el lugar de los hechos indicó que hay que esclarecer si fue obra de “un imbécil” o si puede haber “otra intención detrás”, mientras los bomberos terminaban de evacuar muebles y restos del edificio de cinco plantas, que ha quedado “destruido e inhabitable”.

La intervención de los bomberos, que tardaron cerca de una hora y media en sofocar las llamas, permitió salvar la vida de siete personas, que fueron evacuadas a través de las escaleras desplegables instaladas en sus camiones.

“Estaba durmiendo y escuché gritos de personas que pedían ayuda. Miré por la ventana y vi muchas llamas. Fui a buscar un cubo con agua. Con el pánico pensé que podía hacer algo, pero luego me di cuenta de que las llamas eran demasiado grandes para apagarlas solo. Eché el agua en el pasillo, salí y vi a dos personas fallecidas en la acera”, explicó a la prensa Floriant, uno de los vecinos del malogrado edificio.

El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, informaron desde el lugar de la tragedia de que el siniestro causó también otros cuatro heridos “de relativa gravedad”.

El máximo responsable de la seguridad francesa no quiso especular sobre si el incendio pudo estar relacionado con un asunto de drogas en un distrito clasificado por Interior como “zona de seguridad prioritaria” y en el que los trapicheos en la calle y a plena luz del día son habituales.

Los vecinos, sin embargo, insisten en que es “un barrio tranquilo en el que la gente se conoce” y en el que hay algunos problemas “como en todas partes”.

“Hace diez años había muchos más problemas de drogas, de robos, de todo tipo. Ahora es más tranquilo”, explicó un empleado de una lavandería pública que pidió que no se revele su identidad.

El último incendio con mayor número de víctimas registrado en la ciudad de París tuvo lugar el 15 de abril de 2005, cuando 24 personas, entre ellas 10 menores, murieron por las llamas surgidas en un refugio provisional instalado en un hotel en el que residían familias de origen africano.

La mujer que provocó entonces el fuego, que reconoció haber lanzado velas encendidas al suelo tras una disputa con su compañero sentimental, fue condenada a tres años de prisión firme y su pareja a un año de cárcel.

Deja un comentario