Republican presidential candidate, businessman Donald Trump speaks during a Republican presidential primary debate at Fox Theatre, Thursday, March 3, 2016, in Detroit. (AP Photo/Carlos Osorio)

Florida, EE.UU. (AP).- Un desafiante Donald Trump responsabilizó el lunes de los apuros que pasa su campaña a las “encuestas falsas” de los “repugnantes” medios de comunicación, es un esfuerzo por animar a sus seguidores más leales rumbo a las elecciones presidenciales.

Cuando sólo faltan 14 días para los comicios, el candidato republicano hizo campaña en el reñido estado de Florida, mientras su equipo reconocía en público y en privado que la crucial Pennsylvania podría estar escapándosele de las manos. Eso le dejaría muy poco margen de maniobra para conseguir los 270 votos electorales necesarios para ganar la Casa Blanca el 8 de noviembre.

A pesar de sus continuas dificultades con las mujeres y con los miembros de las minorías, Trump se niega a suavizar su mensaje en los últimos días de la campaña con el fin de ampliar la coalición de grupos que lo respaldan. La estrategia no deja margen para el error.

Aun así, el magnate se mostró optimista durante una gira de tres días por Florida en momentos en que miles de habitantes comenzaron a votar en persona.

“Creo que en realidad estamos ganando”, declaró Trump durante una mesa redonda con agricultores reunidos junto a un campo de calabazas.

Un día después de insinuar que la Primera Enmienda de la Constitución podría darle demasiada libertad a la prensa, insistió en que los medios de comunicación están promoviendo encuestas tendenciosas con el fin de desalentar a sus partidarios para que no voten.

“Los medios de comunicación no sólo están en mi contra. Están contra todos ustedes”, les dijo Trump posteriormente a los seguidores que lo vitoreaban en St. Augustine. “Están en contra de lo que representamos”.

Con el multimillonario a la defensiva, la demócrata Hillary Clinton trabajó para cerrarle las posibilidades a la candidatura del republicano en el estado de New Hampshire, también muy reñido, mientras avizoraba obtener una posible mayoría demócrata en el Senado.

La ex secretaria de Estado hizo campaña junto con Maggie Hassan, gobernadora de New Hampshire y candidata al Senado, y con la senadora Elizabeth Warren de Massachusetts, que se mostró implacable al aprovechar los antecedentes de Trump de utilizar lenguaje ofensivo de contenido sexual y varias acusaciones de conducta inapropiada en ese sentido.

“Cree que como tiene la boca llena de dulces de menta, puede aprovecharse de cualquier mujer que esté a su alcance para manosearla”, acusó Warren. “Te tengo noticias Donald: Las mujeres están hartas de los tipos como tú”.

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