NUEVA YORK._ En septiembre del 2011, el dominicano nativo de Santiago John Collado, fue asesinado por el agente de la policía encubierto James Connolly del cuartel 34, quien  le disparó alegando creer que su vida estaba en “riesgo”.

Connolly, será enjuiciado próximamente por el crimen en la Corte Federal del Distrito Sur en Manhattan, donde también se ha sometido una demanda en su contra, del Departamento de Policía (NYPD) y la ciudad.

La fecha del juicio tampoco fue informada por los abogados que representan a la víctima.

Tanto la viuda Amarilis Collado como demás familiares de la víctima, quien era un ex luchador profesional, se movilizaron en todas las instancias judiciales, pero el detective, nunca ha sido acusado por el cargo de homicidio, después de matar al dominicano de un balazo en el torso.

Ahora, la señora Collado ha entablado una demanda en la Corte Federal cuyo monto no reveló.

Dos antes de asesinar a Collado, el detective, mató a otro dominicano que perseguía supuestamente por tráfico de cocaína, también en el Alto Manhattan.

La uniformada escondió el récord del oficial, que ha sido develado por los abogados de la familia Collado y cuya información  se detalla en la demanda.

Su primera víctima fue Anthony Romano, a quien ultimó a balazos el 15 de enero del 2009, tres años después de haber ingresado a la policía, procedente de los US Marines del ejército de Estados Unidos.

La muerte de Collado se produjo próximo a su casa, en la avenida Sherman del sector Inwood, cuando trataba de defender a su amigo Rangel Batista, quien era perseguido por el oficial, alegando que el segundo estaba vendiendo drogas en una esquina.

El policía alegó que Collado, le aplicó una “llave asfixiante” y que lo mató “en defensa propia”, pero el video muestra lo contrario.

“A mi tío, lo mataron como a un perro”, le dijo hace dos años a este reportero en una entrevista exclusiva, Banays Taveras, sobrina de Collado, durante una protesta frente al cuartel 34.

“Sobre la base de lo que sé de la conducta de mi marido, él nunca habría interferido en un arresto ni contra ningún policía”, dijo la viuda.

Añadió que si Collado intervino, “fue porque seguramente creyó que se trataba de una pelea entre dos civiles, porque el policía estaba encubierto”.

Los parientes y activistas por la justicia, sostienen que el agente no se le identificó en ningún momento  a Collado.

“Nuestra familia nunca ha sido ni es enemiga de la policía”, precisó la viuda.

Los abogados dijeron que durante el juicio, retratarán al agente de 31 años de edad, como “un policía excesivamente agresivo” que injustificadamente mató a Collado.

El presidente del sindicato de policías calificó al agente como “un policía valiente”. El oficial ha sido condecorado por el departamento por supuestas acciones “heroícas”.

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