ECUADOR.- La ayuda empezaba a llegar el domingo a las localidades devastadas por un fuerte terremoto que azotó la región costera del centro de Ecuador en la víspera, derrumbó decenas de edificaciones, generó destrucciones en algunas carreteras y ha dejado al menos 262 personas fallecidas y 1.580 heridas.

El viceministro del Interior, Diego Fuentes, entregó tal información en rueda de prensa, poco después de la llegada a Ecuador del presidente Rafael Correa, quien se encontraba de visita en el Vaticano.

El epicentro del terremoto, de una magnitud de 7,8 grados y el más fuerte en afectar a Ecuador desde 1979, tuvo lugar en zonas ecuatorianas escasamente pobladas, compuestas por puertos de pescadores y playas turísticas, a 170 kilómetros (105 millas), de Quito, capital del país.

La mayor parte de las poblaciones de la provincia de Manabí, en Guayaquil, la capital y otras ciudades importantes, han sido las más afectadas incluyendo a Pedernales, Portoviejo y Manta, en la Costa Pacífica.

En la mañana y tarde del domingo, residentes y rescatistas de esos lugares sacaban de los escombro decenas de cadáveres con sus manos en medio de desgarradoras escenas de dolor.

 

Portoviejo es una ciudad devastada. Con una población que supera los 300.000 habitantes, la capital de la provincia costera de Manabí es una de las más afectadas por el terremoto.

 

Pedernales, con 40.000 habitantes, es quizá una delas poblaciones más golpeadas en donde solo quedan en pie dos o tres edificios. El resto está en el suelo.

 

 

Las vías de acceso a los poblados afectados estaban literalmente cortadas por derrumbes frecuentes.

El presidente Correa, firmó un decreto declarando el estado de excepción en seis de las 24 provincias del país.

“Todo se puede reconstruir, pero no se puede reconstruir las vidas perdidas y eso es lo que más nos duele”, dijo en declaraciones al canal público EcuadorTv

En declaraciones exclusivas para la AP, el Vicepresidente Jorge Glas dijo al llegar a Pedernales: “estamos con la fuerza pública, con la policía nacional, estamos activando todos los mecanismos de socorro, de asistencia de heridos, protocolos de asistencia de salud”.

El ministerio de salud ha convocado públicamente voluntarios médicos para atender la emergencia. Hasta la tarde del domingo se habían producido 189 réplicas de menor intensidad del terremoto.

Glas también dijo que no se presentaron daños significativos en obras de infraestructura hidroeléctrica ni en una refinería, que luego de una última inspección entrará en funcionamiento.

Más de 3.000 paquetes de ayuda, con comida y 8.000 kits para dormir fueron enviados a las zonas afectadas. También fueron despachados 200 bomberos a Pedernales y 300 a Manabí, según un comunicado de la Secretaría de Gestión de Riesgos.

El Servicio Geológico de Estados Unidos situó el epicentro del sismo a una profundidad de 19 km (11,8 millas), 27 kilómetros (16 millas) al sur-sureste de Muisne, Ecuador.

David Rothery, profesor de Geociencias en Open University, al noreste de Londres, dijo que el sismo ecuatoriano fue unas seis veces más fuerte que el más potente de dos terremotos mortales ocurridos en el Pacífico, en la más meridional de las cuatro islas principales de Japón. AP

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