CARACAS, Venezuela, AP.- Varias decenas de personas que protestaban por la escasez de alimentos tomaron el jueves por más de tres horas algunas de las principales vías del centro de la capital, situación que forzó la intervención de centenares de policías y guardias nacionales que utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Al grito de “¡Queremos comida!” varias decenas de manifestantes, en su mayoría de origen pobre, bloquearon dos de las principales avenidas del centro de la capital en protesta por la creciente escasez de alimentos. Los comercios de la zona cerraron por precaución mientras el tránsito fue desviado hacia otras vías lo que generó un fuerte congestionamiento de vehículos en algunas avenidas.

La protesta se inició cerca del mediodía cuando las autoridades se llevaron un cargamento de productos que iban a ser vendido en un comercio de la zona. El retiro de los productos desató la ira de decenas de personas que aguardaban desde la madrugada en el lugar para comprar los alimentos.

Los frustrados compradores de inmediato cerraron la céntrica avenida Fuerzas Armadas al grito de “¡Y va caer, y va caer, este gobierno va a caer!” mientras desde los edificios algunas personas sonaban cacerolas en señal de respaldo a los manifestantes. En pocos minutos decenas de guardias nacionales y policías, con equipos antimotines, tomaron los alrededores para tratar de reabrir la vía.

Algunos manifestantes comenzaron a movilizarse hacia la céntrica avenida Urdaneta para cerrarla. Guardias nacionales y policías formaron un gran cordón en medio de la vía para evitar el avance de algunos de los manifestantes que amenazaban con subir hacia el palacio de gobierno, que está a más de un kilómetro del sitio donde se registró la protesta. La policía lanzó algunos gases lacrimógenos para tratar de dispersarlos.

“Queremos comida. Nos están matando de hambre. Nuestros niños a esta hora no han almorzado”, dijo entre desesperados gritos Wilfredo Martínez, un pastelero 40 años, mientras manifestaba en medio de la vía.

“Queremos que salga alguien del gobierno y nos dé explicaciones porque no hay comida”, indicó Martínez a la AP.

“No tengo nada en mi casa, por eso salgo a la calle esperando que haya algo para comer porque no hay nada”, dijo María Marcano, un ama de casa de 55 años, al explicar las razones que la llevaron a sumarse a la protesta.

En medio de la protesta se presentaron supuestos seguidores del gobierno, algunos de ellos armados, quienes entre gritos y golpes se enfrentaron a los manifestantes y algunos periodistas y fotógrafos que cubrían en el evento.

La Fiscalía General abrió una investigación por las agresiones físicas, robo de equipos y pertenencias que sufrió un grupo de periodistas, camarógrafos y fotógrafos en medio de la protesta, indicó en un comunicado el organismo sin ofrecer más detalles.

En una calle del centro de la ciudad se aglomeraron algunos jóvenes manifestantes, con los rostros cubiertos con telas, quienes colocaron una barrida de basura en medio de la vía y se enfrentaron a los guardias nacionales y les lanzaron botellas, piedras y otros objetos contundentes.

Decenas de guardias nacionales, algunos en motocicletas, lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes para dispersarlos. Desde los edificios aledaños algunos habitantes comenzaron arrojar botellas y piedras a los militares mientras les gritaban insultos y les decían “tenemos hambre”.

El alcalde oficialista de Caracas, Jorge Rodríguez, responsabilizó a un grupo de la oposición de las protestas y dijo que algunos comercios descargaron sus mercancías a mitad de la mañana “para que se generen estos focos de disturbios”.

Rodríguez indicó a la televisora estatal que tras los incidentes las autoridades lograron el control de la situación.

Horas después en un discurso en el palacio de gobierno ante simpatizantes de movimientos indígenas, el presidente Nicolás Maduro, sin mencionar directamente las protestas, comentó que “todos los días salen ellos (los adversarios del gobierno) con grupos violentos a tratar de buscar violencia en la calle y todos los días el pueblo los rechaza, los expulsa, todos los días el pueblo gana la paz en las esquinas, en las calles, en las avenidas, en los barrios”.

“Esa es la línea para enfrentar la línea de desestabilización de la guerra económica, esta gente llega a todos lados, pero por donde ellos se meten nosotros llegamos y los derrotamos”, resaltó.

Maduro sostiene que la escasez es consecuencia de una “guerra económica” de la oposición y el sector empresarial para desestabilizar el país y derrocarlo a él.

Por su parte, el dirigente opositor y ex candidato presidencial Henrique Capriles, expresó a través de su cuenta de Twitter que “Cada día nuestro Pueblo más cerca de Miraflores (palacio de gobierno) exigiendo comida”.

“Quién podrá más? El Pueblo venezolano o Nicolás Maduro y su cúpula corrupta?”, agregó.

Venezuela está sumida en una compleja crisis económica dominada por una desbordada inflación que se estima que podría alcanzar este año 720%, severos problemas de escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, y una recesión que se estima podría agravarse por el deterioro de los precios del petróleo que financian 96% de los ingresos que recibe el país por exportaciones.

La crisis económica y social y las crecientes tensiones políticas han despertado la atención de la comunidad internacional. El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos aprobó la víspera una declaración a favor de la iniciativa de un diálogo entre el gobierno y la oposición que están promoviendo los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de la República Dominicana y Martin Torrijos de Panamá.

El ministro de la Defensa venezolano, general en jefe Vladimir Padrino López, expresó este jueves en un comunicado el rechazo a la acción del secretario general de la OEA, Luis Almagro, por invocar esta semana la Carta Democrática Interamericana a Venezuela, hecho que consideró como “ilegal”, y denunció que se busca “derrocar” al gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Las protestas callejeras en todo el país han registrado un progresivo incremento en medio de la compleja crisis, según registros de la organización local Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

En los primeros cuatro meses del año esta organización reportó 2.138 protestas de las cuales 508 fueron por alimentos. Asimismo, registraron en ese mismo período de tiempo 166 saqueos e intentos de saqueos de comercios.

Marco Antonio Ponce, coordinador general del Observatorio, dijo recientemente al diario local El Nacional que quienes encabezan las protestas en el país ya no son estudiantes, políticos, ni trabajadores, sino los habitantes de las comunidades. AP

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