La Primera Dama de la República, Cándida Montilla de Medina, valoró las cualidades de Juana Paula Aquino y de otras 99 mujeres reconocidas por su Despacho este año.

Montilla de Medina habló luego de compartir con Aquino, elegida “Gran Madre Ejemplar 2015” y con otras mujeres de Santo Domingo y el Este del país, también homenajeadas por el Despacho de la Primera Dama.

“Luchamos para que las cosas cambien para todos”

Manifestó que la maternidad es también un magisterio, porque con el ejemplo y la dedicación, las madres aportan su grano de arena en la construcción de una cultura solidaria y de paz.

“Luchamos para que las cosas cambien para todos, porque es la mejor manera de que mejoren para nuestra familia, y lo hacemos con un profundo amor y un gran sentido de la responsabilidad social y humana, por eso me he sentido siempre muy honrada al reconocer a las madres dominicanas”, destacó la Primera Dama de la República.

Vivir decentemente y bienestar para los hijos e hijas
Durante el encuentro, celebrado en su Despacho, Montilla de Medina resaltó que semanas atrás, en La Romana, el presidente Danilo Medina reveló que lo único que lo desvela es sentir que lo que hace su Gobierno no es suficiente para que una mayor cantidad de dominicanos puedan vivir decentemente.

“Menciono lo dicho por el presidente Medina, porque la mayoría de las mujeres sabemos hasta dónde, también a nosotras nos ha quitado el sueño, y nos lo sigue quitando, pensar en el bienestar de nuestros hijos e hijas”, dijo.

La Primera Dama, Cándida Montilla de Medina, hace tres años instituyó el premio Madre Ejemplar y desde ese momento han sido reconocidas cientos de mujeres en todo el país.

Maternidad responsable y comprometida
Juana Paula Aquino es la “Gran Madre Ejemplar 2015”, protagonista de una historia de lucha, de pasión, de entrega, de valor y de maternidad responsable y comprometida.

Nació en Guayabo de Nagua, provincia María Trinidad Sánchez. Tuvo ocho hijos, tres de los cuales fallecieron, lo que como es natural le produjo un profundo dolor, al que se sobrepuso, debido a su gran fe en Dios y las ganas de echar hacia adelante a sus otros descendientes, como lo ha hecho.

“Seguiré luchando para que ella cumpla su meta”
Constituye un ejemplo de admiración y entrega. Yolenny, una de las hijas de Juana, sufre de una enfermedad que le ha impedido desarrollarse, crecer y caminar, pero no le ha impedido tener sueños, y los tiene: ser licenciada en Derecho.
Juana no ha escatimado esfuerzos físicos ni económicos para lograr que los sueños de su hija se conviertan en realidad, por eso se dedicó a freír chicharrones, a rifar y a hacer cuantos trabajos pudo, sin importar su dureza.

“Con esto logré que ingresara a la universidad a estudiar Derecho. Ahora debo llevarla y cargarla de aula en aula para que pueda recibir sus clases. Mientras tenga vida y salud seguiré luchando por ella para que alcance su meta”, cuenta con sus ojos, cargados de esperanza y de valor.

Apoyo emocional y terapéutico
En el encuentro participaron también jóvenes madres de niños y niñas con discapacidad, que aprovecharon para testimoniar el avance que registran sus vástagos, con los servicios que reciben en el principal proyecto de la Primera Dama, el Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID).

Entre las madres del CAID que participaron en el encuentro con Montilla de Medina figuran Nelly Ramírez, Katty Gómez, Eufemia Brazobán y Keysa Peña, quienes agradecieron a la Primera Dama el apoyo emocional y terapéutico que brinda a sus familias con el cuidado de sus hijos con discapacidades.

 

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