Nueva York, (EFE).- El presidente panameño, Juan Carlos Varela, defendió hoy los esfuerzos de transparencia de su Gobierno en medio del escándalo de los denominados papeles de Panamá y subrayó que el problema de la evasión fiscal es “global” y no de su país.

“A pesar de su nombre, los papeles de Panamá no se refieren principalmente a Panamá. Ni siquiera tratan principalmente de empresas de Panamá”, señaló Varela en un artículo de opinión publicado en el diario The New York Times.

“Se llaman injustamente papeles de Panamá porque este grupo de documentos en particular proviene de una única firma jurídica basada en Panamá. Pero el problema de la evasión fiscal es global”, indicó en la pieza, publicada en inglés.

Para el presidente panameño, su país “no merece ser señalado” en un asunto que afecta a muchos Estados, pero está dispuesto a liderar un esfuerzo internacional urgente para combatir el problema.

La evasión fiscal, recordó, no es simplemente algo injusto, sino que daña el desarrollo global llevándose ingresos que podrían dirigirse a áreas como la educación, la sanidad y las infraestructuras.

Varela reconoció que bajo anteriores gobiernos Panamá fue “sin duda un objetivo del lavado de dinero”, pero aseguró que hoy en día el país está “comprometido a adoptar todas las reformas de transparencia necesarias para satisfacer a la comunidad internacional”.

“En los 21 meses de mi administración, Panamá ha dado pasos para aumentar la transparencia y solidez de nuestros sistemas jurídicos financieros”, aseguró el presidente, que destacó entre otras cosas el desarrollo de una red de tratados que permiten el intercambio de información con otros países.

También apuntó el refuerzo de varias legislaciones en este campo y señala que desde enero Panamá requiere la identificación de todos los accionistas de empresas del país.

Además, recordó que su Gobierno se ha comprometido a participar en el intercambio automático de información financiera y empresarial con otros países.

“Estas reformas han sido reconocidas y aprobadas por la comunidad internacional, incluido el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales, que citó el ‘progreso significativo’ de Panamá en la lucha contra el lavado de dinero cuando sacó al país este año de su ‘lista gris’, destacó Varela.

Al mismo tiempo, admitió que queda trabajo por hacer y, para ello, el Gobierno panameño va a crear una comisión independiente de expertos internacionales a fin de evaluar sus políticas y proponer nuevas medidas en un plazo de seis meses.

Además, insistió en su voluntad de seguir trabajando con otros países y de establecer un diálogo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con el fin de alcanzar acuerdos de transparencia financiera.

La filtración masiva de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca ha situado al país centroamericano en el centro de la atención internacional, al conocerse miles de empresas y activos opacos que personalidades de todo el mundo tuvieron o tienen allí.

Desde el estallido del escándalo, el Gobierno panameño ha tratado de defender los “altos estándares de transparencia” de su sistema financiero frente a las duras críticas que le han llegado desde el exterior.

Francia ha sido el primer país en tomar medidas y ha decidido volver a incluir a Panamá en su lista de paraísos fiscales a raíz de esta filtración. EFE

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