Ginebra, (EFE).- El director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, dijo hoy que “es inaceptable” que el trabajo infantil sea aún una realidad para 168 millones de niños en el mundo, de los cuales 85 millones realizan tareas peligrosas. “Es evidente que el trabajo infantil no tiene cabida en los mercados regulados, pero la realidad es que esta práctica está extendida en las cadenas de producción”, denunció Ryder con ocasión del Día contra el Trabajo Infantil, que se conmemora cada 12 de junio.

En una intervención en la conferencia anual de la OIT, que se realiza en Ginebra, Ryder explicó que el trabajo infantil ocurre principalmente en las economías pequeñas y rurales, en las que no hay inspecciones de trabajo ni organizaciones que protejan los derechos de los trabajadores. Precisó que de los 168 millones de menores que se ven obligados a trabajar, 99 millones lo hacen en el sector agrícola y el resto en en actividades que abarcan la minería, la manufactura y el turismo.

Otro importante factor de riesgo que da lugar al trabajo infantil es la situación económica de las familias, que se ven obligadas a contar con el trabajo de sus hijos para poder sobrevivir, agregó. “Hay casos en los que a pesar de que las familias cuentan con negocios o granjas, no reúnen el dinero suficiente al mes como para contratar a alguien en edad de trabajar, por lo que necesitan de la mano de obra de sus hijos”, señaló el responsable de la OIT.

Aunque muchas grandes empresas toman medidas para evitar esta práctica en sus cadenas de suministro globales, Ryder recordó que mucho trabajo infantil tiene lugar en cadenas de producción para el consumo local y nacional, una problemática que tiende a ser ignorada. Sin embargo, también consideró que “hay señales esperanzadoras de que existe voluntad para actuar y evitar el trabajo infantil, aumentar la transparencia en la cadena de producción y aplicar mejor las leyes”, concluyó. EFE

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