WASHINGTON, EFE.- La muerte de dos afroestadounidenses a manos de policías en Louisiana y Minnesota en los últimos días demuestra que Estados Unidos tiene “problemas graves”, dijo el jueves el presidente Barack Obama, quien agregando que comparte los sentimientos de “enojo, frustración y dolor” que las muertes han generado en todo el país.

En su primera reacción pública a las muertes, Obama dijo que está claro que no se trató de incidentes aislados, y añadió que Estados Unidos ha “visto tragedias como esta demasiadas veces”. Agregó que todos los estadounidenses deben de estar “profundamente preocupados” por las muertes en Baton Rouge y el suburbio de St. Paul.

“Son sintomáticos de desafíos más amplios dentro de nuestro sistema de justicia criminal, disparidades raciales que se ven en el sistema año tras año, y la falta de confianza resultante que existe entre las fuerzas del orden y muchísimas de las comunidades a las que sirven”, escribió Obama en Facebook.

El diagnóstico de Obama reflejó su creciente sensación de frustración y voluntad para hablar públicamente sobre las muertes a manos de policías, pese al riesgo de hacer sentir bajo ataque al personal de las fuerzas del orden.

La Casa Blanca ha procurado no pronunciarse sobre un caso específico, especialmente mientras están siendo investigados, y Obama dijo tenía limitaciones sobre lo que podía decir sobre los hechos. A comienzos de su presidencia, Obama causó revuelo cuando dijo que un policía de Massachusetts “actuó estúpidamente” al arrestar en su casa a un profesor negro de la Universidad de Harvard.

Pero pese a los esfuerzos de Obama para promover entendimiento entre los afroestadounidenses y la policía, el problema claramente persiste, y el amplio uso de cámaras de celulares y las redes sociales ha empujado más el tema al debate público. En el 2014, Obama creó un grupo especial para desarrollar directrices modernas de vigilancia, y exhortó a comunidades locales y agencias del orden a que aplicaran esas recomendaciones escritas por el Departamento de Justicia.

“Admitir que tenemos problemas graves no contradice de ninguna manera nuestro respeto y apreciación por la gran mayoría de policías, que ponen sus vidas en riesgo para protegernos todos los días”, dijo Obama. “Es decir que, como país, podemos y debemos de mejorar para sentar las mejores prácticas que reducen la apariencia o realidad del prejuicio racial en las fuerzas del orden”.

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