Durante una reunión con el cónsul general de la República Dominicana en esta ciudad y el embajador permanente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el congresista Charles Rangel afirmó que antes de emitir una opinión sobre la reforma migratoria para regularizar el estatus de extranjeros indocumentados o cualquier otra situación en esa nación, las autoridades de otros países deben primero dotarse de los conocimientos necesarios.

Rangel, quien representa el distrito 13 de Nueva York en el Congreso de los Estados Unidos, consideró “infundadas, desacertadas y carentes de base” las críticas que hizo recientemente el alcalde de esta metrópoli, Bill De Blasio, al Plan Nacional de Regularización de Extranjeros ejecutado por disposición del presidente Danilo Medina para dar cumplimiento a un mandato de la Ley General de Migración 285-04 y a lo dispuesto por la Sentencia TC/0168/13 del Tribunal Constitucional.

A su llegada al consulado, localizado en el 1501 de la avenida Broadway, en Manhattan, el legislador fue recibido por el cónsul general, Eduardo Selman y el embajador ante la ONU, Frank Cortorreal.

La reunión en el despacho consular comenzó a las 10:00 de la mañana y concluyó una hora y media después con declaraciones que fueron ofrecidas a medios de comunicación que cubrieron la visita de Rangel, quien se definió como “un amigo y hermano de los dominicanos y de la República Dominicana”.

Sostuvo que la opinión de cualquier funcionario federal, estatal o municipal no se debe interpretar como una posición del Gobierno de los Estados Unidos con relación a la reforma migratoria, ya que el embajador norteamericano en la nación dominicana, James Brewster, es la persona apropiada para emitir un juicio a nombre de EE.  UU.

“Alguien ha traído pánico”, precisó para señalar que se ha reunido con ex embajadores y actuales embajadores de Haití y la República Dominicana ante la situación generada y los resultados han sido bastante positivos.

Comentó que los Estados Unidos están deportando más dominicanos y haitianos a la República Dominicana y a Haití que los haitianos que puedan ser deportados desde territorio dominicano.

Estima que cuando se habló de una reforma para regular el estatus migratorio en la nación  dominicana, lo que creó cierta preocupación y se llegó a creer que se trataba de una deportación masiva de haitianos indocumentados, “personas y organizaciones han emitido juicio sin conocer la realidad”.

“Yo soy amigo de la República Dominicana”, insistió en apuntalar.

Definió como excelentes las relaciones entre los Estados Unidos y la República Dominicana y mostró satisfacción porque los gobiernos de ambos países intercambian sobre distintos aspectos, entre ellos la economía y la inmigración.

Durante el encuentro, Rangel y los funcionarios del Gobierno dominicano abordaron temas relacionados con la inmigración en Estados Unidos, América Latina y el Caribe.

El congresista Rangel, el cónsul Selman y el embajador Cortorreal respondieron preguntas de una batería de periodistas de distintos medios de comunicación luego de la reunión en privado sostenida en el despacho consular, y posteriormente se dirigieron a Washington Heights, sector habitado mayormente por dominicanos en el alto Manhattan, donde se reunieron con la Liga Dominico Americana de Oficiales Electos y Designados (de origen dominicano en Estados Unidos) para tratar, entre otros temas, sobre la reforma migratoria en la nación dominicana y las críticas vertidas recientemente por el alcalde Di Blasio.

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