El Gobierno de México intensificó la cacería del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán con un amplio operativo en todo el país a fin de capturarlo de nuevo tras su espectacular fuga de un penal de máxima seguridad hace exactamente una semana.

Tras su fuga el pasado 11 de julio, el Gobierno de México no ha cesado en su empeño de capturar de nuevo al capo protagonista de este suceso que ha causado indignación y consternación en la opinión pública del país.

Este viernes se celebró una reunión entre los miembros del gabinete de seguridad del Gobierno y los titulares y representantes de las Secretarías de Seguridad Pública de las 32 entidades federativas de México, a fin de ampliar la búsqueda del líder del cártel de Sinaloa.

“El propósito del encuentro fue afianzar y profundizar las acciones coordinadas que realizan el Gobierno de la República, los gobiernos de los estados y del Distrito Federal, para lograr la reaprehensión de Joaquín Guzmán Loera”, detalló el ministerio de Gobernación en un comunicado.

En ese sentido, el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, instó a los encargados de la seguridad pública estatal a reforzar la coordinación y los trabajos entre ambos órdenes de gobierno, así como a mejorar al comunicación.

Ello con el ánimo, señalaron, de “redoblar los esfuerzos” para la recaptura del delincuente evadido.

Fuentes de la Policía Federal explicaron a el diario El Universal que el operativo se realiza en todo el país, aunque con mayor coordinación con las autoridades de las entidades federativas del centro del país, donde se estima que todavía podría estar.

Se trata del Distrito Federal, el Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala, donde siguen blindadas las fronteras de las entidades para evitar la huida de “El Chapo”.

Días antes, se anunció la instalación de 101 filtros de revisión en las principales carreteras y autopistas federales de más de veinte estados del país y el reparto de más de 100.000 folletos con fotografías recientes del prófugo.

Además, desde la fuga se registran rigurosos controles de vuelos privados y pasajeros.

También se desplegaron hasta 8.200 integrantes de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal y 1.250 miembros de la División de Fuerzas Federales de la Policía Federal, quienes se distribuyeron en círculos concéntricos a partir de la zona cero, considerada el penal en el municipio de Almoloya, Estado de México.

La recaptura del narcotraficante se ha convertido en prioridad del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, y así lo explicitó el mandatario ayer en su primer acto público en el país tras su regreso de la visita de Estado en Francia.

“La única manera de poder revertir este agravio será la recaptura” de Guzmán y “asegurar que quienes eventualmente hayan incurrido en un acto de complicidad sean castigados con el peso de la ley”, apuntó.

Peña Nieto entonó un mea culpa al recordar que el Gobierno “no ha evadido su responsabilidad y asume plenamente la tarea que implicaba mantener plena vigilancia sobre este delincuente”.

Asimismo, el mandatario dijo entender la “indignación”, la “frustración” y el “enojo” de los mexicanos por lo sucedido.

Mientras, continúan las pesquisas en la casa a medio construir desde donde se construyó el túnel por parte de investigadores de la Fiscalía mexicana.

Y relacionado con este caso, envuelto en un tufo de corrupción, se puso el viernes a disposición judicial a siete funcionarios públicos de entre las 41 personas interrogadas tras la fuga.

Hay elementos suficientes para presumir su responsabilidad en el caso, consideró la Fiscalía mexicana en un boletín, quien detalló que son acusado de evasión de presos.

En el plano internacional, tanto Estados Unidos, quien había pedido la extradición de Guzmán días antes de la huida, como países vecinos como Costa Rica, Honduras, El Salvador o Guatemala ya mostraron su apoyo en la búsqueda.

Cabe recordar que fue en Guatemala en 1993 cuando se capturó por primera vez a “El Chapo”, quien se fugó del penal de máxima seguridad de Puente Grande, en el estado occidental de Jalisco, el 19 de enero de 2001.

Fue recapturado el 22 de febrero de 2014 en Mazatlán, Sinaloa, ya en el mandato de Peña Nieto (2012-2018).

En el plano político, el jueves se celebró una reunión a puerta cerrada de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional con el gabinete de seguridad gubernamental.

Según reveló la presidenta de esta Comisión, Adriana González, de aprehender de nuevo a “El Chapo” continuaría el proceso de extradición del delincuente a Estados Unidos que empezó el 25 de junio.

Además, explicó que la Comisión daría seguimiento al caso y no descartó volver a llamar a los miembros del gabinete de seguridad para futuras reuniones.

“Esperamos que haya sanciones claras para los responsables que omitieron acciones, para quienes deliberadamente lo hicieron en ayuda a esta persona y que el estado mexicano pueda recapturar lo más pronto posible a este delincuente”, agregó.

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