El presidente de la Unión Europea reclamó ayer jueves una campaña contra los migrantes que solo buscan empleo en contraposición a quienes huyen de las guerras y las persecuciones, mientras se acrecienta la oleada de migrantes que llegan a las costas de Europa.

Más de 100,000 migrantes cruzaron el Mediterráneo y llegaron a Europa en lo que va del año, mientras se calcula que unos 2.000 han muerto o desaparecido en el trayecto. Aunque muchos huyen de zonas de guerra, otros que solo buscan una vida mejor en Europa no satisfacen los requisitos para acogerse a la protección internacional.

“Debemos contener la migración ilegal y esta debería ser nuestra prioridad”, dijo Donald Tusk a la prensa en una cumbre de los dirigentes del bloque en Bruselas. “Todos los que no son aspirantes legítimos al asilo no tienen garantías de que se quedarán en Europa”.

Las guardias costeras europeas no han podido frenar el influjo, y los centros de recepción de migrantes en Italia y Grecia están completamente atestados pese a que la temporada en que aumentan los cruces acaba de comenzar.

Hungría, por su parte, planea erigir una cerca fronteriza para contener el flujo de migrantes que llega desde Serbia. “Creemos que esta es solo una solución; todos deben defender sus propias fronteras”, dijo el primer ministro húngaro Viktor Orban a la prensa al llegar a la cumbre. “En los próximos años millones de personas van a emprender el camino si creen tener una oportunidad de entrar. Los migrantes económicos no deben llegar a Hungría”.

Los líderes de la UE debatieron ayer jueves un plan controversial para distribuir a los 40,000 refugiados que llegarán a Grecia e Italia en los próximos dos años. Pero muchas de las 28 naciones se niegan a que Bruselas les diga cuántos migrantes deben recibir.

Los viajes no se detienen
Mientras los líderes discutían en Bruselas, seguían llegando migrantes a los puertos italianos. El buque Poseidón de la armada sueca llevó a 497 migrantes a Catania después de ser rescatados en las aguas al sur de Sicilia, como también el cadáver de una anciana. Los migrantes estuvieron en el mar “durante de 10 a 12 días y no tenían alimentos ni agua”, dijo el capitán del buque, Claes Jacobsson.

“Varios de ellos estaban muy deshidratados. Algunos funcionarios dijeron que muchos de los migrantes procedían de Siria, Eritrea, Etiopía y Sudán.

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