“Cuando incentivé a Cristian (Lenesse Louis) a ir (a Quisqueya aprende Contigo), a mi NADIE me dijo Él no puede venir porque no es dominicano”, cuenta Lilian Russo del jardinero haitiano que trabaja en su casa en Bella Vista, Santo Domingo.

“Ni ahí NUNCA se supo que eso era importante o no era importante. Al contrario, ahí la única meta que existía era Vamos a alfabetizar”.

Una historia muy bonita de solidaridad e inclusión que, para contarla, debemos comenzar por el principio.

Resulta, y así lo cuenta Lilian, que la embajadora de Honduras en República Dominicana, María Eugenia Barrios, se sintió convocada por el Plan Nacional de Alfabetización Quisqueya aprende Contigo.

Y se puso manos a la obra: identificó y reunió varios casos entre sus vecinos hasta formar un núcleo de aprendizaje.

La embajadora Barrios, muy lejos del estereotipo del diplomático, explica con sus propias palabras los motivos de su involucramiento en la campaña para liberar al pueblo dominicano del analfabetismo:

“El presidente Danilo Medina, dentro de su proyecto de gobierno, considera la educación como uno de los grandes pilares para poder mejorar la sociedad. Y éste (Quisqueya aprende Contigo ) es un proyecto en donde cada quien pone un granito y es factible que se realice”.

Hasta hace poco, en el Plan Nacional Quisqueya aprende Contigo, 40,625 haitianos se habían inscrito, de los cuales 27,048 seguían estudiando y 9,408 habían completado su aprendizaje y recibido sus certificados.

Ya que sabe leer y escribir, razona Lenesse, si no sigue estudiando va a estar “siempre atrá”. Por eso quiere continuar su aprendizaje y hacerse ingeniero.

Lenesse lee y puede firmar. “Si tengo que firmar lo firmo y si no quiero, no firmo ná”.

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