NACIONES UNIDAS. La ONU se comprometió hoy a impulsar reformas en el funcionamiento de la oficina del presidente de la Asamblea General en respuesta al escándalo de corrupción en el que está involucrado John Ashe, el diplomático de Antigua y Barbuda que la lideró entre 2013 y 2014.

“La Asamblea debe sacar conclusiones de este incidente y actuar con decisión”, dijo el secretario general de la organización, Ban Ki-moon, en un discurso ante ese órgano.

Ban, que insistió en que Naciones Unidas no puede tolerar la corrupción, defendió que los Estados miembros deben “mejorar” el funcionamiento de la oficina del presidente de la Asamblea para hacerla más organizada, transparente y responsable.

“Esto es esencial”, subrayó el diplomático coreano, que repasó además las medidas que la organización ha tomado ya para responder al caso Ashe.

Entre ellas, destacó la auditoría interna que se está llevando a cabo para estudiar las relaciones entre la ONU y las organizaciones involucradas en el escándalo y la puesta en marcha de un grupo de trabajo para analizar la financiación y las contrataciones de la oficina del presidente de la Asamblea para plantear mejoras.

Las posibles reformas y decisiones, sin embargo, corresponden a los 193 países que se sientan en este órgano, recordó.

El actual presidente de la Asamblea General, el danés Mogens Lykketoft, también se mostró favorable a mejorar el funcionamiento de la institución y abogó por revaluar, entre otras cosas, asuntos como su independencia financiera y su transparencia.

Por ejemplo, subrayó la importancia de arrojar luz sobre los viajes de los presidentes de la Asamblea y quién paga por ellos.

Como primer paso, Lykketoft anunció hoy la creación de un sitio web en el que se publicará información sobre el trabajo de su oficina para reforzar la transparencia.

Tanto Ban como Lykketoft, además, garantizaron que la ONU cooperará plenamente con las autoridades estadounidenses para esclarecer el supuesto caso de corrupción destapado por la Fiscalía federal de Manhattan.

Por ahora, según dijo el político danés a los periodistas, la Asamblea General no ha sido contactada para contribuir a la investigación.

Ashe fue detenido el pasado 6 de octubre acusado de aceptar sobornos de más de un millón de dólares a cambio de influir desde su cargo en favor de empresarios chinos. EFE

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