La inmigración ilegal constituye una amenaza para Hungría y toda Europa, y el mayor riesgo lo representan los millones de personas provenientes de las “profundidades de África” que buscan escapar de la pobreza, dijo ayer sábado el primer ministro húngaro, Victor Orban.

Más de 90,000 migrantes y refugiados han llegado este año a Hungría, que emprendió la construcción de una valla de cuatro metros (13 pies) de alto en su frontera con Serbia para contener la oleada de extranjeros.

Aunque el gobierno había fijado como fecha límite el 30 de noviembre para la terminación de la obra, Orban declaró que la valla será completada antes, el 31 de agosto.

En un discurso pronunciado durante un festival cultural en Baile Tusnad, Rumania, Orban afirmó que la Unión Europea no ha defendido a sus ciudadanos de las “masas de inmigrantes ilegales” que -dijo- amenazan la identidad cultural de los países europeos y que han contribuido a un incremento del terrorismo, el desempleo y la delincuencia.

“Para nosotros, Europa está hoy en juego”, declaró Orban. “La supervivencia, desaparición o, más precisamente, la transformación a niveles irreconocibles del estilo de vida del ciudadano europeo, los valores europeos y las naciones europeas”.

“La interrogante ahora no es sólo ¿en qué tipo de Europa nos gustaría vivir a los húngaros?”, afirmó Orban.

“Sino, ¿continuará existiendo todo lo que llamamos hoy Europa”. “Es claro que no tenemos capacidad para impedir la llegada de terroristas hostiles entre las grandes masas”, dijo Orban.

Hay un “drástico incremento” de la delincuencia donde vivían los inmigrantes que llegaron ilegalmente, agregó.

“Nos gustaría que Europa continuara perteneciendo a los europeos”, afirmó Orban. “Queremos preservar la Hungría húngara”.

La mayoría de los refugiados que solicitan asilo en Hungría se marchan de inmediato a otros destinos en la Unión Europea como Alemania o Suecia antes de la solución de sus casos.

Orban ha dicho en repetidas ocasiones que Hungría no quiere inmigrantes de otras partes que no sean de Europa y ha concedido anualmente asilo a pocos centenares en los últimos años. “Las verdaderas amenazas están llegando no de las zonas de guerra…

sino de las profundidades de África”, afirmó Orban.

Deja un comentario