Inteligencia emocional, clave para ser feliz

Reconocer los estados de ánimo, propios y ajenos, y aprender a manejarlos beneficia al ser humano en todas las etapas de su vida. Descubre cómo el desarrollo de la inteligencia emocional repercute en la pareja, la familia, el colegio o el trabajo.

Inteligencia emocional, clave para ser feliz

En la década de los ochenta, los psicólogos estadounidenses John Mayer y Peter Salovey se dieron cuenta de que los modelos tradicionales no eran suficientes para captar todas las destrezas y habilidades de la inteligencia humana, y acuñaron el término de “inteligencia emocional”.

Abel Cortese, el principal investigador de esta materia en Argentina, define el concepto como “la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar los estados anímicos propios y ajenos”.

El desarrollo de la inteligencia emocional genera habilidades internas de autoconocimiento, como la conciencia propia, la motivación y el control emocional; y externas, como la empatía y la destreza social, que engloba aquellas aptitudes relacionadas con la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal.

El psicólogo argentino Abel Cortese está convencido de que la aplicación de la inteligencia emocional en el aula “crea mejor clima, los alumnos están más contentos, más relajados, y eso aumenta su rendimiento académico”.

Así, un estudio de la Universidad de Málaga (sur de España) ha desvelado que, además de permitir que los estudiantes logren un mayor rendimiento escolar, el entrenamiento de la inteligencia emocional resulta una táctica eficaz para prevenir conductas agresivas en las aulas y otros problemas de desajuste psicosocial como ansiedad, estrés o depresión.

Los trabajadores con mayor inteligencia emocional tienen una dedicación y satisfacción laboral superior a la de sus compañeros, según un estudio difundido por la Universidad de Haifa, en el norte de Israel.

El autor de la investigación, Galit Meisler, dijo que “los empleados con mayores niveles de inteligencia emocional tienen una menor tendencia a emplear formas enérgicas y agresivas de persuasión, e intentan persuadir a sus supervisores con tácticas de influencia más delicadas”.

Además, las mujeres emocionalmente inteligentes disfrutan más del sexo, según una investigación del King’s College de Londres que publicó el “Journal of Sexual Medicine”.

“La inteligencia emocional parece tener una incidencia directa en el funcionamiento sexual de las mujeres, al influir en su capacidad para comunicar sus expectativas y deseos sexuales a su pareja”, explicó la psiquiatra Andrea Burri, directora de la investigación.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here