En el área de Ortopedia Pediátrica, del hospital traumatológico Doctor Darío Contreras, las camas, camillas y el espacio físico no alcanzan para acoger la demanda, lo que obliga al personal de salud a colocar hasta tres pacientes en una camilla para canalizarlos antes de llevarlos a quirófanos.

Un adolescente espera de pie con la bata quirúrgica a que se desocupe una de las camas portátiles en que las enfermeras preparan a los niños antes de llevarlos al quirófano.

Esas escenas se pueden observar en la segunda planta del pabellón pediátrico, donde las salas de recuperación y de cuidados intensivos pediátrico desaparecieron para dar paso al área de internamientos comunes, donde no hay espacios para aumentar el número de camas, y se ha convertido en una cotidianidad tomar los pasillos para colocar los pacientes, lo que dificulta que estén con sus padres u otro familiares, así como el paso de personas por la zona.

El director de la unidad, Máximo Periche, ha denunciado en diferentes ocasiones la falta de espacio físico en el Servicio de Ortopedia Pediátrico, que representa el 32% y 30% de las cirugías e ingresos que se practican en el centro asistencial, y ahora lo hace de nuevo desde la Sociedad Dominicana de Pediatría, que a la sazón de su presidente, Rodolfo Soto Ravelo, ve con gran preocupación lo que acontece con el pabellón infantil, donde la falta de espacio físico obliga a otorgar de altas médicas antes de tiempo, y hacer que los infantes acudan el mismo día de las cirugías para ser ingresados, y completar su proceso de tratamiento.

Si un paciente requiere de cuidados intensivos, lo deben referir al Robert Reid Cabral, lo que pone en riesgo la salud del infante, porque a veces el hospital infantil carece de camas para ingresarlo.

Desde el 2007, los médicos esperan por un pabellón de internamiento, el cual fue previsto en la reestructuración del hospital Darío Contreras, y luego excluido del plan de remodelación.

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