El embajador de la República Dominicana en Trinidad y Tobado explicó a la mayoría de los diplomáticos acreditados en ese país, los alcances del Plan Nacional de Regulación de Extranjeros, que tiene, dijo, por objetivo resolver, de forma definitiva la situación irregular en que se encontraban miles de inmigrantes provenientes de distintas partes del mundo.

José Serulle Ramia   expresó que la Embajada de la República Dominicana en Trinidad y Tobago, respondiendo a la amplia estrategia de la Cancillería dominicana, viene desarrollando una ardua y sistemática labor de explicación del alcance que ha tenido el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros.

“Plan que  habrá de ser reconocido por todo el Caribe y el mundo como  un hito en la historia de las relaciones entre la República Dominicana y la República hermana de Haití, y como una política y acción que procuran resolver, de forma definitiva,  una cuestión que se arrastraba desde hace un siglo”, tal como declarase el Embajador dominicano José Serulle Ramia.

El trabajo de explicación de la naturaleza del plan y de sus resultados se ha estado desarrollando a través de visitas particulares a cada Embajador y a cada representante de organismo de cooperación en esta nación caribeña, a la vez que el Estado de Trinidad y Tobago ha sido informado a través de su ministro de Relaciones Exteriores, S.E. Winston Dookeran.

Explicó que en cada una de las visitas y reuniones que ha sostenido con los miembros del cuerpo diplomático de puesto en Trinidad y Tobago ha entregado documentos con  los resultados positivos del plan, preparada minuciosa y detalladamente por la Cancillería de la República Dominicana. “La Embajada dominicana ha abierto el campo del entendimiento a muchos interlocutores, quienes han recibido con alta receptividad las explicaciones dadas y han augurado el mantenimiento de relaciones armoniosas entre los Estados y pueblos que comparten la hermosa isla caribeña”, informó el diplomático dominicano.

Serulle Ramia, que además es Representante Permanente de la República Dominicana ante la Asociación de Estados del Caribe,  dijo que ha sido enfático en afirmar “Nunca antes gobierno alguno de la República Dominicana, por no decir del Caribe y de gran parte del mundo, se había propuesto desarrollar tan vasto y humanitario Plan Nacional de Regularización de Extranjeros  residentes de forma irregular en su territorio, como acaba de realizar con tanto éxito el gobierno que preside el licenciado Danilo Medina Sánchez”.

Valorando el alcance del plan, el diplomático dominicano ha establecido lo siguiente: “Se trató de un esfuerzo titánico, movido por el espíritu solidario  que es propio al pueblo dominicano.  Pero también inspirado en el sentimiento de justicia, por cuando los inmigrantes  desempeñan una labor encomiable en el desarrollo de la vida económica, social y cultural del destino a que se ven obligados dirigirse, la mayoría de las veces por circunstancias ajenas a su voluntad”.

El embajador Serulle Ramia ha expresado que “mantener a miles y miles de ciudadanos extranjeros, y en particular a hermanos y hermanas haitianos, en condiciones de inmigrantes en condiciones de irregularidad constituía un acto de injusticia, hecho que emanaba tanto de la responsabilidad del país emisor de emigrantes, por cuanto permitía que salieran de su territorio sin documentación alguna, como del país receptor de inmigrantes al no aplicar leyes y reglamentos  en función de sus prerrogativas soberanas que normalizaran el flujo migratorio e hiciese digna la presencia de todo extranjero  en el territorio dominicano”.

Asimismo, el diplomático  dominicano en Trinidad y Tobago, aseveró de forma categórica que “cerca de trescientos mil extranjeros,  de veintitrés nacionalidades, especialmente de nacionalidad o  ascendencia  haitiana, acaban de ser regularizados a través de un plan que durante diez y ocho meses ha puesto término, en gran medida,  a una situación que se volvió prácticamente insostenible en la sociedad dominicana, y que encuentra sus orígenes en  la ocupación extranjera del territorio de la isla, primero en el 1915 en Haití y luego en 1916 en la República Dominicana”.

En sus explicaciones, el diplomático dominicano ha afirmado que “la República Dominicana y la República de Haití son parte del Gran Caribe, y las dos naciones se han ido forjando a través de una historia de titánica lucha por la libertad y el progreso.  Al compartir una misma isla, los dos pueblos y sus dos Estados, están llamados a mantener siempre vivo un diálogo constructivo y una cooperación permanente basada en la solidaridad y en el respeto de sus respectivas tradiciones  e intereses nacionales.  Esto, tal como ha expresado de manera reiterada el Presidente DANILO MEDINA SÁNCHEZ, coadyuvará a que los dos países transiten un rumbo de mayor progreso para ambos y de felicidad para sus laboriosos y creativos pueblos”.

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