Juan Taveras Hernández
Por: Juan Taveras Hernández

El Partido de la Liberación Dominicana insiste en escoger una Junta Central Electoral a su medida, parcializada, responda a sus intereses y garantice su permanencia en el poder, no importa quién o quienes sean los candidatos para las próximas elecciones.

Pregunto: ¿Si Danilo Medina no puede reelegirse porque la Constitución se lo prohíbe por qué no auspicia una transición democrática a través de unas elecciones libres y transparentes donde gane el candidato que el pueblo considere mejor, sin fraudes, sin traumas? ¿Por qué no salir del poder con una aureola de grandeza? ¿Por qué insistir en el camino de la imposición y el atropello, por qué pretender elegir hombres y mujeres de su entorno partidario, y no independientes como reclama la oposición?

¿O es que Danilo pretende volver a modificar la Constitución para intentar reelegirse, razón por la que no ha detenido ni por un minuto su campaña proselitista? ¿Quiere un tercer mandato para igualar a Leonel Fernández? ¿Se comerá otro tiburón podrido? ¡No lo dudo!

En el PLD solo hay dos figuras que podrían jugar un papel protagónico en las elecciones del 2020. Danilo, impedido legalmente, y Leonel Fernández, cuya imagen está muy deteriorada después del caso Quirino, los Tucanos, entre otros. Los integrantes de la “fábrica de presidentes” no tienen arraigo o no gozan de las simpatías necesarias.

Esos elementos (imposibilidad de reelección, ausencia de candidatos, crisis económica, desgaste político, y la unidad opositora, empujando en una sola dirección, es lo que motiva al PLD a escoger jueces parciales en la JCE y en el Tribunal Superior Electoral. Es por eso que el PLD no quiere una JCE independiente, quiere un comité de base, un círculo de estudio que reciba instrucciones desde el Comité Político.

Una JCE libre de ataduras políticas, sin compromisos partidarios, que esté dispuestas a cumplir estrictamente con la ley, no es conveniente para un PLD que va en declive, que ya harta, que ha cansado al pueblo, un PLD acosado por la corrupción de una buena parte de sus miembros. Una JCE independiente es un problema para el PLD que no podría hacer fraudes tan impunemente como hasta ahora. El PLD no quiere independientes,

quiere marionetas, peleles, lacayos, “muchachos de mandados”, “come cheques”, gente desvergonzada. Eso es lo que intenta imponer el PLD en el Congreso a través de unos senadores (Escáneres) ilegítimos.

En ese contexto la oposición y la sociedad civil tienen que empantalonarse jugándose el todo por el todo, llamar a la desobediencia civil si es preciso, organizar protestas de todo tipo hasta poner en riesgo la gobernabilidad. Si el gobierno no le da paz al pueblo, que el pueblo tampoco le de paz al gobierno; ¡si el pueblo no puede dormir tranquilo y en paz, que tampoco lo haga el gobierno!

La oposición política tiene que darse a respetar por el PLD. Si el gobierno no le teme a su capacidad de unidad y de lucha, continuará haciendo lo que le dé la gana en la JCE, el TSE y en las demás instancias de poder. (¡Y si alguien tiene miedo que se compre un perro prieto!)

PD: Si el PLD impone su JCE, la dictadura constitucionalizada estará confirmada. Participar en un proceso electoral no tendrá sentido, pues sería otro matadero electoral. Cerradas las puertas de la institucionalidad, la democracia y la justicia, al pueblo solo le quedará una opción…

Deja un comentario