Ciudad del Vaticano, EFE.- El papa Francisco imploró de nuevo el fin de la violencia en Oriente Medio, y en especial en Irak y Siria, y recordó que ninguna motivación puede justificar o permitir “estos conflictos sangrientos”.

“Estamos consternados por lo que ocurre en Oriente Medio, especialmente en Irak y Siria, donde sobre cientos de miles de niños inocentes, de mujeres y hombres recae la violencia terrible de conflictos sangrientos que ninguna motivación puede justificar o permitir”, dijo Francisco en su discurso al recibir al patriarca Gewargis III de la Iglesia asiria.

El pontífice argentino imploró de nuevo “en medio de tanto dolor” el final de esta violencia y recordó el sufrimiento de tantos cristianos, “modelos que nos exhortan en todas las circunstancias a permanecer con el Señor y abrazar su cruz”.

“Agradecemos a estos hermanos que nos animan a seguir la vía de Jesús para derrotar las enemistades”, dijo el papa.

Francisco deseó al patriarca asirio de Oriente, una Iglesia separada de la de Roma desde el Cisma del 1054, que se sigan dando pasos adelante en el diálogo entre ambos.

Por su parte el patriarca afirmó que el encuentro con Francisco de hoy será una señal de alegría para los cristianos en Irak y Siria y “les dará valor y ánimo en medio de los sufrimiento y su dolor”.

Asimismo, imploró también para que “Dios ponga fin al dolor y la persecución que se les inflige”.

Propuso un reunión de los patriarcas y primados de las Iglesias apostólicas para “estudiar y entender porque estas tragedias están sucediendo en la región”. EFE

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