“El arte del maquillaje radica en la cantidad de producto utilizado y el acabado del mismo”, explica la maquilladora Charo Palomo, directora de Atelier Charo Palomo, quien aconseja “utilizar bases que proporcionen una tez natural, luminosa y transparente”.

En verano la piel no necesita tanto producto como en invierno, más aún si busca un maquillaje natural, dinámico y fresco. “El dominio de las luces y sombras del rostro es fundamental para aplicar la base y los correctores”, dice la maquilladora.

El colorete, en gel, crema o polvo, es el actor principal para conseguir un aspecto saludable al mismo tiempo que natural.

“Para igualar la tez, sellar el maquillaje y eliminar los brillos, es importante aplicar polvos sueltos o compactos antes del colorete”, recomienda Palomo.

El maquillaje de ojos de la mítica modelo Twiggy sirve de inspiración para crear un “look” con la mirada jugosa, con “glossy” y labios rosas o rojos mates.

Este verano se imponen las miradas con rabillos infinitos, rayas dobles y sombras de colores, bien sean azules, plateadas, doradas o verdes. “También se llevan malvas y rosas, los tonos de la temporada”, recuerda Palomo.

Las miradas vuelven a ser tendencia. Los ojos se llevan delineados arriba y abajo, con pestañas extralargas y sombras de colores que alegran la mirada, sobre todo si está enmarcada bajo soberbias cejas pobladas y naturales.

Algunos de los maquilladores más prestigiosos de la pasarela internacional apuestan por maquillar la mirada con “eyeliner” interrumpido, es decir, esta nueva modalidad recupera la línea inferior y la dibuja solo hasta la mitad del ojo.

Las pestañas se deben presentar extralargas, como si se fuera una muñeca. El maquillador Tom Pecheux, de la firma MAC, incluye un manojito de pestañas postizas en el centro del ojo para abrir la mirada.

Con los años 70 como inspiración, llegan las sombras doradas, bien sea cubriendo todo el párpado o solo concentrado en la zona del párpado móvil, justo a raíz de las pestañas.

Rojos y fucsias
Los labios se llevan hidratados y saludables, coloreados en tonos rosas y rojos.

“El rojo favorece a todas, ya no tiene reminiscencias de mujer ‘vamp’; hoy es ‘chic”, explica Palomo, a quien le gusta aplicar tono sobre tono hasta conseguir la tonalidad que dé armonía al rostro.

Esta maquilladora explica que, para elegir y acertar con el tono rojo se debe tener en cuenta la forma del labio, el color natural de los dientes, el tono de piel y la tersura de la boca.

Sin embargo, y a pesar del éxito del rojo, el fucsia declinado en toda la gama del rosa es el color de labios del verano. Eso sí, ambos colores sin brillos, mejor en mate.

No se puede obtener un buen resultado, si los labios no están hidratados, jugosos y uniformes. “Se deben exfoliar con suavidad”, dice la experta Felicidad Carrera, quien aconseja realizar un masaje con balsamo labial tras la exfoliación.

Para definir la forma de la boca, una buena opción es perfilarlo partiendo de las comisuras hacia arriba y hacia abajo. A continuación, se difumina con la ayuda del pincel. La norma básica es utilizar un lápiz en el tono más parecido al rojo o rosa de labios que se vaya a utilizar. A continuación, aplicar el color.

En cuanto a la manicura, se imponen dos tendencias. Una natural y sobria, dirigida por los tonos ‘nude’ y brillos transparentes. La otra, vertebrada por colores vivos, incluso flúor, y toques de “glitter”.

Para las más atrevidas, los esmaltes negros, plateados y dorados resultan tan divertidos como transgresores.

DESTACADOS
En verano la piel no necesita tanto producto como en invierno, más aún si busca un maquillaje natural, dinámico y fresco.

Los labios se llevan hidratados y saludables, coloreados en tonos rosas y rojos.

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