SAN JUAN, EFE.- El Gobierno de Puerto Rico propuso a los bonistas una reducción del 30 % de su deuda a través de un plan de reestructuración que ya está en manos de los acreedores y que, de ser aceptado, supondría un balón de oxígeno para las asfixiadas arcas públicas de la isla caribeña.

El plan, difundido hoy, propone un intercambio de bonos valorados en unos 49.200 millones de dólares por otros con más garantías de cobro pero cuyo principal se quedaría en 26.500 millones, lo que supone una quita de unos 22.700 millones, sobre el total de la deuda, que asciende a 72.000 millones.

“La propuesta busca reducir la deuda de obligatorio pago respaldada por impuestos y los pagos de próximo vencimiento, para dar así el tiempo a la isla para aplicar el Plan Fiscal y de Crecimiento Económico (FEGP) y estimular el crecimiento económico real”, explicó hoy el Ejecutivo en un comunicado.

El plan, que fue entregado a los bonistas el pasado viernes, propone un intercambio de títulos actuales por otros de nueva emisión cuya rentabilidad, en algunos casos, estará ligada al crecimiento futuro de la isla.

“Junto al FEGP, la reestructuración de la deuda propuesta, si es aceptada, asegurará que el Estado Libre Asociado cuente con recursos suficientes para prestar los servicios públicos esenciales a todos los residentes de Puerto Rico, pague a sus proveedores y a los contribuyentes, recupere los agotados recursos de liquidez y financie sus sistemas de jubilación”, apuntó el Gobierno.

El plan de crecimiento económico establece medidas para aumentar en 20.600 millones de dólares los ingresos en diez años y reducir en 13.800 millones los gastos públicos en ese periodo, lo que ayudaría a reducir el déficit fiscal acumulado para la próxima década en aproximadamente 34.000 millones.

“Sin embargo, durante los próximos diez años, (Puerto Rico) se enfrenta a más de 33.000 millones de dólares en pagos de su deuda respaldada por ingresos impositivos”, explicó el Ejecutivo de Alejandro García padilla para justificar la necesidad de reestructurar la deuda y postergar los pagos.

La intención del Gobierno con esta propuesta es “ponerse al día con sus proveedores y contribuyentes, aplicar las iniciativas fiscales y económicas del FEGP y, a largo plazo, hacer que su deuda sea sostenible”.

El Gobierno también aseguró hoy que está diseñando la creación de una junta de control fiscal -tal y como le está exigiendo Washington- “para proporcionar la supervisión necesaria y garantizar que el Estado cumple con la FEGP y los términos de la oferta de canje”.

“En junio pasado, comenzamos a abordar directamente la crisis fiscal y económica a través del desarrollo de un conjunto integral de soluciones para hacer crecer la economía de la isla, sin dejar de proteger la salud, el bienestar y la seguridad de la ciudadanía”, dijo el secretario del Estado, Víctor Suárez, al difundir los detalles de este plan.

En su opinión, llegar a un acuerdo con los acreedores es vital para que la isla logre “escapar de la espiral del estancamiento de la economía, el inacabable déficit y la creciente deuda”.

La propuesta incluye concretamente el intercambio de diversos instrumentos de deuda por dos nuevos tipos de bonos: un “bono base”, con un tipo de interés fijo y un calendario concreto de amortización, y un “bono de crecimiento”, que se pagará sólo si los ingresos públicos alcanzan ciertos niveles en la próxima década.

Los “bonos base” empezarían a devengar intereses en enero de 2018, con un interés que llegaría al 5 % anual en el ejercicio fiscal de 2021, cuando se empezaría a devolver el principal del préstamo.

Los pagos de los “bonos de crecimiento” estarán sin embargo supeditados al crecimiento fiscal y en todo caso no se empezarían a realizada hasta pasado los diez años de la emisión del canje, por un máximo anual del 25 % de los ingresos.

Si este plan se acepta en los términos actuales, la carga de la deuda sobre los ingresos fiscales de la isla quedará reducida a cerca del 15 %, respecto al actual e “insostenible” 36 %, explicó el Gobierno de una isla que acumula ya casi una década en recesión y que ha incurrido ya en varios impagos de deuda. EFE

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