La economía de Estados Unidos creció a un ritmo anual del 2,6 % en el último trimestre de 2014, lo que supuso una desaceleración tras el avance del 5 % de julio a septiembre pese a que el gasto de los consumidores registró su mejor dato desde 2006, informó hoy el Departamento de Comercio.

El primer cálculo del Gobierno sobre la evolución del producto interior bruto (PIB) entre octubre y diciembre fue inferior a lo esperado por los economistas, que habían pronosticado un crecimiento de alrededor de un 3 %.

El gasto de los consumidores, que equivale a más de dos tercios de la actividad económica del país, aumentó un 4,3 % entre octubre y diciembre tras haberlo hecho a un ritmo del 3,2 % en el periodo anterior y experimentó así su mayor avance trimestral desde 2006.

Pero ese fuerte crecimiento del gasto de los consumidores no sirvió para evitar la desaceleración, impulsada por la reducción de la inversión empresarial, la debilidad del gasto público y el aumento de las importaciones, de acuerdo con el informe del Gobierno.

En los últimos tres meses del año, la inversión empresarial se contrajo un 1,9 %, después de haber tenido fuertes expansiones en los dos trimestres previos, mientras que el gasto del Gobierno federal cayó un 2,2 %.

El principal asesor económico de la Casa Blanca, Jason Furman, destacó en un comunicado que, pese a la desaceleración, el informe de hoy es una nueva muestra del “resurgimiento” de la economía estadounidense tras la grave crisis de 2009.

La estrategia del presidente Barack Obama para consolidar una economía para la clase media ayudará a “garantizar que nuestra recuperación sea ampliamente compartida con todas las familias estadounidenses”, indicó Furman.

Las propuestas para una economía que beneficie a la clase media fueron presentadas por Obama la semana pasada en su discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso y están incluidas, además, en el presupuesto para 2016 que el presidente dará a conocer el próximo lunes y que contempla más gasto en defensa, educación y salud.

Con crecimientos del 4,6 % en el segundo trimestre y del 5 % en el tercero, la economía estadounidense registró entre abril y septiembre su mayor semestre de expansión desde mediados de 2003, tras la contracción del 2,1 % sufrida entre enero y marzo por los efectos de un invierno particularmente frío.

Durante todo 2014 la economía creció de forma moderada a un ritmo promedio del 2,4 %, levemente por encima del 2,2 % del año anterior, según el Departamento de Comercio.

Los economistas anticipan que 2015 será un buen año porque creen que el gasto de los consumidores se verá reforzado por la mejora del mercado laboral y la caída de los precios de la gasolina.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó recientemente al alza la previsión de crecimiento del PIB de EE.UU. para 2015 y la situó en un 3,6 %, en contraste con la desaceleración de las economías emergentes y la debilidad en la zona euro.

Al cierre de su reunión de esta semana, la Reserva Federal (Fed) remarcó el “sólido” crecimiento de la economía estadounidense.

Además, en un comunicado, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en inglés) del banco central subrayó que “las condiciones del mercado laboral han mejorado más aún, con unas fuertes ganancias en el empleo”, que cerró diciembre con una tasa de desempleo del 5,6 %, la más baja desde junio de 2008.

No obstante y como se esperaba, la Fed mantuvo sin cambios los tipos de interés, que están entre el 0 y el 0,25 %, y también su mutismo sobre cuándo decidirá subirlos, algo que se prevé para mediados de año.

Mientras, Wall Street abrió hoy con pérdidas y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, se dejaba un 0,26 % tras conocerse el dato de la evolución del PIB estadounidense en el último trimestre de 2014.

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