MIAMI, Estados Unidos (Claudia Solis/EFE).- Drones y perros entrenados pueden ser la solución para detener un hongo invasivo que ataca las plantas de aguacate, una industria en el sur de Florida que mueve más de 50 millones de dólares al año y que posiciona a la región como el segundo abastecedor de esta fruta en Estados Unidos.

El escarabajo “redbay ambrosia” transmite el hongo “Raffaelea lauricola” que provoca una enfermedad vascular con efectos devastadores en las plantaciones de aguacate ya que más del 90 % de los árboles mueren durante las seis semanas siguientes tras ser infectados.

El escarabajo, del tamaño de un grano de arroz, lleva el hongo y cuando el árbol lo detecta su mismo sistema vascular trata de defenderse creando una suerte de paredes para aislarlo, lo que finalmente provoca obstrucciones e impide el paso de los nutrientes y el agua a la fruta.

“Este escarabajo y los hongos que transporta han diezmado árboles en la familia Lauraceae en los bosques de las Carolinas a Florida y también se ha encontrado en árboles en Misisipi. Dado que la mayoría de los laureles salvajes en Florida ahora están muertos, el escarabajo ha comenzado a atacar a los de aguacate”, explicó a Efe DeEtta Kay Mills, profesora del departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Internacional de Florida (FIU).

El aguacate es un importante cultivo comercial para el sur de Florida y la pérdida de sus plantaciones podría incurrir en costos de reposición de más de 400 millones de dólares, detalló Mills, quien recordó que esta industria emplea la mano de obra no calificada que gana el salario mínimo.

“Estas familias que dependen del cultivo del aguacate se verán afectadas enormemente si se pierden estos puestos de trabajo en una zona que ha sido duramente golpeada por la recesión y el desplome del mercado de la vivienda”, agregó Mills.

Para dar una solución a este problema, investigadores de FIU, con el apoyo del Departamento de Agricultura de Florida, iniciaron un programa de detección temprana usando perros especialmente entrenados para reconocer el hongo en árboles en apariencia sanos, con la ayuda también de drones.

“Los caninos han sido entrenados para detectar el olor de la “infección” en la madera. Tras tomar muestras de raíces y la prueba de la presencia de ADN de hongos de verifica si los árboles fueron infectados”, explicó la doctora.

Los drones se utilizan para detectar los árboles que sí muestran signos visibles de infección usando instrumentos de digitalización de imágenes térmicas.

“Los drones permiten cubrir más superficie, identificar los cambios térmicos de los árboles que están infectados lo que después permite desplegar a los caninos a los puntos específicos para confirmar la infección utilizando tecnologías de análisis de ADN”, explicó la investigadora.

Mills destacó que la detección temprana permite procedimientos rápidos para sanar los arboles y ayuda a frenar la propagación de la enfermedad.

“Además de nuestros ecosistemas silvestres y bosques, la agricultura de Florida está siendo afectada por este hongo que tiene el potencial de propagarse a California, México y a otros países”, finalizó la investigadora, cuyo equipo trabaja también en encontrar una cura o una manera de suprimir esta enfermedad y detener su movimiento a través de Estados Unidos.

Según el censo agropecuario de 2012, el condado de Miami-Dade es el primer productor de aguacates de Florida y el segundo en el país. Además, 450 productores registrados dependen de árboles sanos.

“La pérdida de 6.000 árboles de aguacate ya está teniendo un efecto en la zona agrícola del sur de Florida, tanto directamente con la (pérdida de árboles y de producción) como indirecta (la pérdida de puestos de trabajo)”, agregó Mills.

La investigadora adelantó que, según las predicciones, la temporada de 2015-2016 habrá una propagación de la enfermedad que puede llegar a ser incontrolable si no se toman medidas como la detección temprana, la eliminación de árboles y la utilización de fungicidas profilácticos.

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