WASHINGTON.-  Un tribunal federal de EE.UU. condenó este lunes a 20 años de cárcel a un hombre que en 2013 trató de hacer explotar un coche bomba en el aeropuerto de Wichita, en el estado de Kansas (EE.UU.), donde trabajaba como técnico aeronáutico y tenía acceso a zonas restringidas.

Terry Lee Loewen, de 60 años y originario de Wichita (Kansas), fue arrestado en diciembre de 2013 cuando intentaba perpetrar un atentado suicida accediendo al subsuelo del aeropuerto, renombrado recientemente como Wichita Dwight D. Eisenhower National Airport en honor al presidente estadounidense Dwight Eisenhower (1953-1961).

Loewen, que firmó un acuerdo de culpabilidad el pasado 8 de junio, quería ejecutar su atentado en nombre de la yihad (guerra santa) y hasta el momento de su detención fue objeto de una investigación federal por su supuesta peligrosidad, detalló hoy el Departamento de Justicia en un comunicado.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) comenzó a seguir la pista al condenado en mayo de 2013, cuando conectó por Facebook con una persona que en las redes sociales vertía comentarios a favor de la yihad.

Entonces, un agente del FBI comenzó a comunicarse con Loewen de forma encubierta y, después de que el procesado expresara su deseo de ejecutar un atentado terrorista, el agente de los servicios de inteligencia le ofreció presentarle a alguien que podría ayudarle en su propósito.

En esta interacción con el agente, según la Fiscalía, Loewen confesó que estaba esperando “la luz verde” de Alá para llevar a cabo un violento ataque contra objetivos civiles, del que no pensaba salir vivo.

“Loewen también dijo que estaba inspirado por las técnicas de Osama Bin Laden y el imán Anwar al Awlaki (asesinado en 2011 en Yemen) y que había descargado de internet miles de páginas de información sobre la yihad”, destacó el Departamento de Justicia en su nota.

De esta forma, Loewen pasó meses estudiando el diseño del aeropuerto, sus puntos de acceso, los horarios de los vuelos y la adquisición de componentes para fabricar una bomba que explotara en el momento de mayor concurrencia de vuelos y causar así el mayor daño posible.

En octubre de 2013, Loewen se encontró en el aeropuerto con un segundo agente encubierto del FBI, con el que terminó de construir la bomba sin darse cuenta de que, en realidad, estaba compuesta por materiales no explosivos, detalla la nota.

A continuación, en diciembre de 2013, este segundo agente encubierto del FBI recogió al acusado de un hotel de la localidad de Wichita y lo llevó hasta el aeropuerto, donde el condenado utilizó su tarjeta de identificación dos veces antes de ser arrestado.

En el momento de su detención, la Fiscalía calificó a Loewen como un “lobo solitario”, perfil con el que las autoridades describen a aquellos individuos que de manera aislada cometen atentados terroristas en territorio extranjero. EFE

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