El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, afirmó hoy, en el traspaso de la Presidencia del foro militar de Centroamérica, que esta región pierde 1.300 millones de dólares anuales por la violencia.

“La región enfrenta una crisis por delincuencia e inseguridad que le cuesta un promedio de 1.300 millones de dólares anuales en costos derivados de la violencia y la inseguridad, tal como lo revela el más reciente informe sobre este tema del Banco Mundial”, dijo.

Funes encabezó la ceremonia de traspaso, de El Salvador a Honduras, de la Presidencia del Consejo Superior de la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas (C-FAC), foro integrado también por Guatemala, Nicaragua y la República Dominicana.

El ministro de Defensa de Honduras, Marlon Pascua, recibió la Presidencia del organismo, para un período de cuatro años, de parte de su homólogo de El Salvador, general José Atilio Benítez, al término de una reunión en un hotel de la capital salvadoreña.

Funes destacó en su discurso la importancia de la cooperación entre las Fuerzas Armadas de la región a través de la C-FAC en acciones contra flagelos como el crimen organizado o el narcotráfico y en actividades de ayuda en casos de desastres naturales.

El gobernante salvadoreño lamentó que su país “es el que se lleva la peor parte” de las consecuencias económicas de la violencia en la región.

“Perdemos casi el 11 por ciento de nuestro PIB (Producto Interior Bruto) cada año para enfrentar la violencia generada por las bandas del crimen organizado y para afrontar los gastos que producen sus acciones criminales en todo orden”, subrayó.

Funes indicó que las Fuerzas Armadas de los cinco países miembros de la C-FAC “lograron incautar un promedio de 234.000 kilogramos de cocaína, marihuana y heroína en la región”, donde “más de 67.000 personas fueron capturadas por diversos delitos entre narcotráfico, robo y hurto”, aunque no precisó en qué período.

“Estos delitos se han visto reforzados por la presencia de grupos delictivos que año con año han aumentado sus filas, hasta convertirse en verdaderas estructuras del crimen organizado, como es el caso de las pandillas”, señaló.

El mandatario enfatizó que “estas organizaciones juveniles se han convertido en verdaderos brazos armados del crimen organizado y ya cuentan con más de 100.000 integrantes en Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, El Salvador y Honduras”.

Precisó que “estos dos últimos países, El Salvador y Honduras, concentran alrededor del 70 por ciento del total de integrantes de estos grupos que ya actúan fuertemente en el narcomenudeo y como sicarios de los grandes cárteles”.

El ministro hondureño de Defensa, por su parte, manifestó su “firme compromiso de continuar desarrollando los planes y políticas” de la C-FAC encaminados a mejorar la seguridad en la región.

Pascua refirió que durante la reunión se analizaron asuntos como el combate del terrorismo, el crimen organizado, el narcotráfico y otras actividades delictivas.

En la reunión de la C-FAC, organismo creado en 1997, también participaron altos jefes militares de Guatemala, Nicaragua y laRepública Dominicana; Costa Rica y Panamá no lo integran porque no tienen ejércitos. EFE

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