BOGOTÁ. Al menos 16 policías murieron y 2 resultaron heridos este martes al estrellarse un helicóptero envuelto en una operación contra la banda criminal Clan Úsuga en el noroeste de Colombia, informaron fuentes oficiales.

La aeronave, tipo Blackhawk, viajaba entre las poblaciones de Carepa y Chigorodó, y se precipitó a tierra en esa zona de la región del Urabá tras chocar contra una ladera “posiblemente” por las condiciones meteorológicas adversas, explicó el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, en una rueda de prensa.

“Estamos en plena investigación y lo más probable es que el helicóptero haya impactado contra una ladera a 120 nudos de velocidad, unos 180 kilómetros (por hora), posiblemente por nubosidad baja porque el helicóptero se encontró absolutamente destrozado”, detalló Villegas.

El ministro afirmó que el helicóptero accidentado iba acompañado por otros dos que participaban en el operativo y que “no oyeron sino disparos de lo que iban haciendo” las tres aeronaves y “después el estallido de la munición y el armamento”.

“Si el helicóptero estuviese devolviendo fuego porque fue atacado los otros dos lo hubieran detectado, sin embargo los técnicos están haciendo una minuciosa inspección de las piezas para establecer si hubo alguna posibilidad de que hubiese sido atacado”, apostilló.

Villegas hizo un “llamado enérgico” para que no se especule con otras posibilidades sobre los ataques y pidió que atenerse a la información oficial.

Específicamente envió un mensaje al expresidente Álvaro Uribe y al senador Alfredo Rangel, ambos del partido de derechas Centro Democrático, quienes han especulado con la posibilidad de que el helicóptero haya sido derribado.

“Escucho un audio, al parecer de Fuerzas Armadas, que habla de que el helicóptero fue impactado por “tatucos”. Allí delinquen FARC y Bacrim (bandas criminales)”, escribió Uribe en su cuenta de Twitter.

En otro mensaje dijo que “alguien cercano a la Fuerza Aérea” trabaja con la hipótesis de que el avión que se accidentó el pasado viernes en los alrededores del municipio de Agustín Codazzi, que dejó once militares muertos, “también fue impactado”.

“¡Por favor la verdad!”, concluyó.

Los uniformados fallecidos hoy formaban parte de los comandos jungla de la Policía, un equipo de elite especializado en operativos en zonas selváticas.

Entre los fallecidos hay tres oficiales y trece suboficiales.

Desde hace meses la Fuerza Pública está desarrollando diferentes operativos contra el Clan Úsuga, la mayor banda criminal del país, nacida tras la desmovilización de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Ese grupo tiene su bastión en la selvática región del Urabá, donde desarrollaban su operativo los policías.

Según informaron algunos medios locales, la operación estaba dirigida contra Dairo Antonio Úsuga, alias “Otoniel”, el cabecilla del clan.

El pasado sábado, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, afirmó que el Clan Úsuga será doblegado por las autoridades como antes lo fueron el cartel de Medellín, liderado por Pablo Escobar, el de Cali o el del Norte del Valle.

El comandante de la Policía, general Rodolfo Palomino, transmitió sus condolencias a través de Twitter.

“Con profundo dolor les quiero informar que 15 hermanos policías fallecieron mientras se desplazaban en un helicóptero en el Urabá”, escribió Palomino. EFE

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