Benito Montas
Benito E. Montas Domínguez

El próximo 21 de enero, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), cumplirá 73 años de su histórico nacimiento en el exilio bajo las ideas de Enrique Cotubanama Henríquez, Ángel Miolán, Nicolás Silfa, Juan Isidro Jiménez Grullón, Juan Bosch, Virgilio Mainardi Reyna, Lucas Pichardo y José Manuel Santana (Pipi), Telma Frias.

Es innegable el esfuerzo como institución y el sacrificio humano de muchos de sus miembros, que a lo largo de su historia han luchado por el establecimiento y mantenimiento de un ambiente  democrático y de libertades civiles. Además, sus logros institucionales desde los lugares de poder en los cuales ha logrado influir, para la promulgación de leyes y el establecimiento de reglamentaciones, y de instituciones estatales que han servido para el beneficio de la población dominicana.

Un pasado glorioso, unido a sus fallas y divisiones anteriores, creados por grandes liderazgos que en su debido momento no lograron deponer sus egos y ambiciones personales en beneficio de la clase que decían defender, y que procuraba con ansias llevarlas al poder para tratar de alcanzar los beneficios de las promesas ofrecidas.

Al observar al PRD de hoy surge la melancolía y la lamentación de ver como la historia se repite, aunque sin los liderazgos, ni las fuerzas ideológicas de otros tiempos, una vez más el PRD está al borde de una división, creando nuevamente el monstruo de dos cabezas que terminará por destruir la historia y los logros del PRD.

Solamente cuando una enfermedad siquiátrica enferma el cerebro o un prolongado stress traumático ataca la psiquis del ser,  puede un humano perder la razón e intentar el atentado contra su propia vida y la de aquellos a los que ama.

Dos cabezas, no humanas, pues los hombres razonan, dominan el espacio de acción de lo que por siglas es llamado el Partido Revolucionario Dominicano, cada día con menos fuerza, cada día con menos pensamiento ideológico, cada día siendo llevado al precipicio del inhóspito abismo del olvido nacional como opción de poder. Los que hoy se hacen llamar sus “líderes” han demostrado su incapacidad de acción, su incompetencia política de reunificación y han mostrado sus más fieros deseos y ambiciones, desde sus más bajas pasiones, degradándose de seres humanos racionales y competentes, a simples buscadores de complacencia de deseos y egos retrógrados que están muy lejos de los actos misericordiosos, del desprendimiento político y del perdón humano que caracteriza a un VERDADERO LÍDER, como lo era el otrora “Líder de Masas” al que dicen esas dos cabezas acéfalas seguir.

Hasta las ofiuras, criaturas marinas con cinco extremidades y sin cerebro, son, no obstante, capaces de moverse de forma coordinada designando una de sus extremidades como la delantera y usando otras dos para impulsarse hacia delante.

El Partido que una vez fue la fuerza política de mayor importancia de la República, por la falta de un verdadero liderazgo, sensato y razonable, desapasionado de egos y deseos insaciables de poder, se encuentra ante la disyuntiva de una división irrazonable cuando se piensa en todo el poder que ostenta actualmente el partido de gobierno. Lo que la lógica indica es sumar, unir fuerzas, y avanzar juntos contra el enemigo político. Pero al parecer el enemigo político de Miguel Vargas Maldonado no es el PLD, sino Hipólito Mejía y su grupo. Por su parte el enemigo de Hipólito Mejía y su grupo no lo representa el PLD en el poder, sino, Miguel Vargas Maldonado al que además acusan de estar confabulado con Leonel Fernández.

En lo único que están de acuerdo las acéfalas cabezas del inocuo liderazgo del PRD es en que deben destruirlo, para su propio beneficio personal y político, para intentar restaruarlo luego, cada uno, e intentar levantarlo, como si del ave fénix estuviéramos hablando. ¡Que fantasía juvenil demuestran!

Mientras la ignorancia y la poca pericia política domina con armas desfasadas las mentes de la dirigencia perredeista, el Partido de la Liberación Dominicana está afianzando la confianza perdida mediante una gestión que no presenta muchos puntos por donde ser atacada, por lo menos, no en la misma magnitud que la anterior. El PLD no sumaría los puntos de favoritismo que hoy refleja en las encuestas si existiera una oposición concentrada, propositiva y consecuente con su papel, al mismo tiempo que le haría difícil la vuelta al poder al mandatario anterior. Pero solo siguen el jueguito y los de abajo son los únicos que se matan y los únicos que sufren las dificultades de no haber conseguido el poder.

Nota: Aun cuando acéfalo tiene como significado: Falto de Cabeza. Utilizamos la expresión cabezas acéfalas para resaltar irónicamente la situación que vive hoy el PRD, que teniendo supuestas cabezas pensantes, los hechos muestran lo contrario.

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